LA CHINCHILLA COMO MASCOTA 

Las chinchillas domésticas poco tienen que ver con las chinchillas salvajes. Hay una variedad extraordinaria de híbridos de diversos colores, tamaños y morfologías. En la naturaleza solo hay dos especies: la Chinchilla chinchilla o Chinchilla de cola corta, y la Chinchilla lanígera o Chinchilla de cola larga. Si estás pensando en adoptar una chinchilla como mascota.

CARACTERÍSTICAS Y CARÁCTER DE LAS CHINCHILLAS DOMÉSTICAS

Las chinchillas son roedores de pequeño tamaño. Las hembras, de 800 g, son mayores que los machos, de 600 g, y ambos son de mayor tamaño que las chinchillas salvajes. Son animales apacibles y poco agresivos.
Su pelaje es muy denso y sedoso, aunque incomparable al de las especies salvajes. Precisamente por la particularidad de su estructura capilar, no es conveniente que el animal se manipule en exceso. En especial si se trata de niños, que naturalmente se emocionan ante animalitos tan bellos y desean acariciarlos con profusión.
Por lo general hablamos de mascotas muy sociables que, una vez cogen confianza, son realmente dulces y cariñosas. Les encantará que las acaricies y premies con golosinas.
También se trata de animales inteligentes puesto que te reconocerán y te mostrarán cómo se sienten: felices, activas, tristes o somnolientas. Se comunican a través de chillidos o pequeños mordiscos de afecto.
Estructura capilar de la chinchilla
A diferencia de los humanos que cada pelo posee su folículo piloso, las chinchillas tienen 50 pelos o más anclados en cada uno de sus folículos. Este es un recurso defensivo de las chinchillas salvajes que las domésticas conservan. Obviamente este anclaje es débil y pierden pelo por la fricción si se les acaricia demasiado.
Las chinchillas salvajes cuando se ven acosadas por un predador - habitualmente un lobo de crin -, convulsionan su cuerpo del cual se desprenden multitud de pelos. Dichos pelos se introducen en el hocico del animal, obligándole a estornudar; lo cual le da tiempo a la chinchilla para esconderse y ponerse a salvo.
Para que el pelaje de la chinchilla luzca como merece debemos situar en su jaula una bandeja con arena fina, disponible en cualquier comercio especializado, para que pueda darse baños de arena. Además de encantarle va a permitir que su pelo esté bonito y brillante. Eso sí, debes prestar atención a que no se le queden pequeños granos de arena en los ojos.

ADQUIRIR UNA CHINCHILLA

Las chinchillas se pueden adquirir en tiendas específicas de venta de animales o en criadores caseros. Si escogemos la segunda opción, debemos tener en cuenta que el criadero sea de confianza o que tengamos buenas referencias y que tengan todas las inspecciones de sanidad pertinentes. Las chinchillas las hay de diferentes colores. A la hora de adquirir una debemos cogerla lo más joven posible, pero siempre que este destetada, que suelen ser las que tengan alrededor de los 2 o 3 meses.
Esto es sencillo de entender, los primeros meses de vida del animal, necesitan alimentarse de la madre y tenerlas cerca. Estos primeros meses sin importantes ya que determinará que la chinchilla salga adelante con buena salud o que en algunos casos mueran. Cogerla a partir de los dos meses, nos asegura que está en buen estado y que ya pueden empezar su vida separados de su madre.
Antes de adquirir nuestra chinchilla, debemos observar principalmente los ojos del roedor (que se encuentren bien abiertos) orejas sin costras que determina que no tienen infección, la boca limpia y que los dientes no se encuentren por fuera de ella, manos y patas firmes, que se sostengan sin problema en el suelo. En cuanto el pelo, si posee pelos que sobresalen unos de otros no pasa nada, simplemente es que esa chinchilla ha pasado estrés pero eso no quiere decir que no esté sana. El hocico no debe tener mucosidad, esto puede denotar que el animal es propenso a resfriados y derivarse en neumonía, una de las causas principales de enfermedad de los roedores.


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